miércoles, 15 de octubre de 2014

The sky was pink...



En todos los tejados de la ciudad hay un hombre tocando el piano. Cada nota que toca, negra, blanca o azul, sale volando al espacio exterior; y lo que un día llamamos infinito ha sido remplazado por la nada y la soledad. ¿Que cómo sé todo esto? Bueno, yo soy ese hombre.

Todavía recuerdo la noche en que todo cambió, el momento en el cuál la luna y el sol se unieron en sagrado matrimonio. Fue extraño, pues al mismo tiempo que las almas ardían de calor, los cuerpos tiritaban de frío; y cuando tus labios saboreaban la oscuridad más perpetua, tus pupilas eran dos bolas de fuego incandescente. Sólo si los cerrabas podías sentir la paz del que se va, para no volver.
De esta manera todo cambió desde que me abandonaste. Ese collar de plata que siempre llevabas al cuello, tu piel blanca y suave a la que no me podía resistir...Ahora mis manos están en continuo desasosiego y mi piano desafinado. Mas nunca dejaré de tocar, porque la bestia puede al hombre; pero la música puede al hombre y a la bestia.

El cielo se mostraba

"Cuando llegue el momento, me sumergiré en el firmamento y todo volverá a tener sentido"
rosado cuando te fuiste en invierno, cuando el mundo dejó de rendirse a tus pies.

sábado, 7 de junio de 2014

Electric Girl.



Sin duda, de nuevo aquella noche era la estrella de la fiesta. Nadie podría nunca competir con ella y, sin embargo, todas las mujeres de la sala lo intentaban en vano.

No sé... la verdad no era que fuese gran cosa. Pero su piel blanca, tan blanca como la nieve, o la porcelana, penetraba en los ojos y no dejaba ver más. Pensé tiempo atrás, que nunca lo conseguiría... Sus labios no eran para mí. Así que llegado un momento, dejé de soñarla. Pero un día en la playa, se acercó despacio, llevaba un bikini rojo sangre liso, y simplemente, cuando quise escapar, me besó.
Desde entonces, no he dejado de seguirla, como un niño al que se le cae una peonza y, de repente, se da cuenta de que odia que el mundo gire todo el tiempo.

A veces pienso que hay algo mágico en todo esto, en mi vida. Otras no estoy tan seguro. No dudo de esa energía extraña, pero si del sitio donde está. Quiero decir... ¿debo llamarlo mi vida? Dicho así parece caótico, demasiado prescindible. Yo no quiero prescindir de nadie, yo soy libre. Más aún: YO SOY, ... y ELLA sólo está a mi lado, callada, desnuda al frío del atardecer, con su cadena plateada mirando la espuma que baña las olas del mar.



"... Solamente entonces yo despertaré del infinito..."

sábado, 24 de mayo de 2014

Morfeo.





The time is the best killer. He's three persons at the same time: past, present, and future.

You can say: "God is three persons too". And I'll say you: "Excuse me, the time isn't three persons... The time are you; your mind, your heart, your body, your blood. And your imagination, your creation".
Nobody can see him, nobody can see God... When the night come, you can't see yourself... But, yeah! You can see ligths, colors, ... What is? Who is? The world, the space, everything... or nothing (?)... Why ask yourself "is"? Why not "isn't"?... or maybe "ok"!

The languaje not exist, not is real, ... when you think in the "noúmeno". And probably, ... you ever.

But remember, sometimes, everybody, think in that. Just... they think.

sábado, 15 de febrero de 2014

LA VIDA.




"El tiempo es la mayor mentira de todos los tiempos".

Un día de lluvia, llega el Sol. Todo está gris, vulgar, roído por la metralla. Lo que ayer era piedra, ni siquiera es ceniza ya. "Hoy no tenías que haber venido, todavía no". Los diamantes brillan en la oscuridad, pero ¿qué importa eso cuando la oscuridad está tan lejos bajo tus pies descalzos? El cielo es opaco, no hay horizonte, ni horizontes, o color. Pensándolo bien...sólo puedes ver esa pantalla que te abraza, y atrapa en su tela vieja sin araña. ¿Es esto el noúmeno? Si la realidad no se puede ver, ¿se puede imaginar? Imaginemos.

Estás en una cama, postrada o postrado, de hecho...no tienes sexo. Hay algo así como... cinco o seis personas a tu alrededor...¡y de repente son una masa de batas blancas, gafas y cualquier cosa más! Todos hablan entre sí, cada vez que parpadeas oyes una voz: "Se está despertando", o, "¿Se despertará por fin?". Y entonces aparece ella. Es una mujer con gafas oscuras de espejo y carmín "rojo Channel". Su cabeza se acerca más y más a ti mientras el resto de individuos hablan sin prestar atención. Luego se aleja, y descubres que tu cuerpo es algo así como el de un niño de cuatro años gigantesco. El pelo, corto y mal cortado; una camisa de manga corta, que te queda corta; unos pantalones cortos de lunarcitos "verde agua" que bien podrían ser calzones. Estos últimos te suenan de algo, pero no lo piensas demasiado. Los leotardos de lana que cubren tus piernas dan un calor espantoso, tan inaguantable como el olor a pis y heces podridas o blanditas que los recubren en su mayor parte...

Vuelve a la realidad. Seguirás en coma el resto de tu miserable y patética vida. Nunca conocerás a esa chica porque estás manchado. Así que levántate del inodoro, tira de la cadena (por favor), y sal del baño.



viernes, 18 de octubre de 2013

Supernova.




Dos cuerpos en la hierba mojada. La luna es azul, el misterio corre por sus venas; una interrogación en el cielo. La Maga ha clavado el paraguas amarillo en la tierra, a modo de sombrilla. Le advierto de que está roto y me mira extrañada, como si a su lado estuviera un demente en calzoncillos. Su virgo moreno, sus labios purpúreos. Me gusta su olor, tabaco de hilar y canela; la mezcla perfecta cuando hace frío en noviembre. 
Nunca la he visto sin esos diminutos diamantes, cada uno en una oreja. Supongo que es lo único que tiene y que no quiere perderlos. Pienso de pronto en si serán auténticos y ella, que ha observado todo el tiempo como los miraba, niega con la cabeza. Pero tu mirada sí lo es, no es así Mardou?. 
La Maga no sabe hablar, sus manos sí. Las mismas que acarician mi piel de madrugada. A veces suaves, otras, la mayoría de las veces, ásperas. Con dos caras: una pálida y otra morena. Una ninfa de ébano que navega por los mares, tal cual una balsa a la deriva. 
Cuando está dormida le hablo del pescador que la encontró tirada en la arena; le cuento historias de indios, hadas,...de la Isla. Esa que nadie nunca pudo pisar...allá en el horizonte. Inalcanzable, inmensa y diminuta a la vez. La gente dice que es la morada de Pandora, a quién Poseidón, el dios del mar, ha conseguido enamorar con sus murmullos. 
Mardou cree que volverá a entrar en la caja, quizás cuando muera. Un lugar oscuro, enmohecido, tóxico. Entonces gritará en silencio, el aire libre se adentrará en lo más profundo de su ser, y las estrellas estallarán en supernova.

sábado, 1 de junio de 2013

3ª CARTA.





¿Recuerdas aquel tiempo en qué fuíste estrella? No quiero decir una estrella de cine, o de moda. Sólo...un punto allá arriba, en el cielo. ¿Recuerdas qué nada te importaba porque eras...eras como la luz que se refleja en un diamante? Yo sí lo recuerdo...Fue después de pasar un tiempo,... bueno, difícil. Vasos rotos por el suelo, botellas vacías, espejos. Tú me decías todo el rato: "mira, mira a lo lejos, enfrente de ti...un día estaré allí!". Y yo te respondía con una pregunta: "¿te podré ver reflejado en mis ojos?". Luego te reías y de nuevo resbalabas, tirando contigo una copa más. Yentonces corría el wisky por el suelo como un río de lava de un volcán en plena erupción.

Ahora que te fuíste, que ya no volverás, por la noche subo a una azotea cualquiera, la del edificio más alto de toda la ciudad. Procuro que mi mirada se funda con la oscuridad, pero la mayoría de las veces no lo consigo...o ni siquiera lo intento. No quiero verte a ti. Ya nos hemos descubierto en muchas ocasiones...y hay tantas cosas! Por ejemplo, anoche encontré un cocodrilo recubierto de esmeraldas, otro día un hombre que soplaba pompas de jabón al revés,...y estas competían en una efímera carrera por el horizonte. También había arañas de colores que se mezclaban y formaban figuras extrañas. No sé, una diosa elefante, un murciélago albino, un pez colorado...¿Cómo puede ser que todo lo que me imagino en un instante vuela fuera de mi cabeza hacia el espacio exterior? ¿Acaso eres tú? Acaso estoy enloqueciendo. Pero me fastidia porque, porque son mis ideas, son mías!..Me gustaría tanto poder rescatarlas! Y es que, bueno, ya lo sabes... Debería rastrear cada palmo, cada rincón del cosmos y...y si no pues cogerlo, volcarlo sobre mi regazo, tal cual fuese un cajón desastre; e ir apartando unas cosas de otras. Los calcetines a este lado, la luna y el sol a este otro, por aquí el amanecer, el atardecer, más allá el sur, y el norte y el este y el oeste...Aunque así es mucho más difícil encontrar algo! Porque tengo un cuerpo muy delgado y el viento no corre a mí favor al llevarse de un lado a otro mis zapatillas!

En fin, qué locura ¿eh?...Creo que ya es hora de que vuelva a mi pecera.. Ojalá el aire acierte con el número de tu portal. Te quiero.

                                   
                                    *********************************************


NOTA: 

Querido señor Aire: 
estoy encima de la mesa que hay en la azotea del edificio número 77 de la 5ª avenida. Pretendo llegar a la estrella principal de la constelación de la Osa Mayor. Si como en ocasiones anteriores no la encuentra, devuélvame al primer buzón de salida situado fuera del gran universo interestelar. Gracias.



viernes, 31 de mayo de 2013

OHA



Aquella noche había bebido. Lo sé porque toda la casa apestaba a alcohol. Ella estaba sentada en un viejo sillón verde que no recordaba haber visto nunca. No me acerqué, no sabía quien era, no me importaba. Era una mujer.
Miré al fuego encendido de la chimenea, me acerqué a él en silencio y noté el vidrio de botellas rotas quemando mi piel. El fuego se alejaba constantemente, no podía llegar a él, y mis pies quemados ya casi echaban humo.
Todo era tan cálido y anaranjado que las paredes marrones se derretían como chocolate. Formaban rostros nunca antes conocidos. Gritos que no podía acallar, que no podía olvidar.

                                                            *************

Ella estaba sentada en el sillón verde y nuevo, que recordaba haber comprado al poco de venirnos a vivir aquí. Aunque era invierno, la chimenea permanecía apagada. Además, aquel sol brillante, enorme, se reflejaba en todas las paredes de la casa. Las habíamos pintado de muchos colores porque ella odiaba el blanco y el marrón, que según el pintor eran las gamas más utilizadas en interiores. Azules, rosas, verdes...A veces se hacía estresante, todo aquello me recordaba una y otra vez que ahora había niños gritando ahí fuera en mi jardín.

                                                       
                                                              **************
Pensé en cómo hubo un tiempo en que quedábamos en el café, y paseábamos por las calles vacías rodeando el mundo con nuestros brazos; en cómo el universo acababa cada noche en el boulevard... Recordé cómo fue de hermoso el día en que te fuiste.

Nunca he mirado atrás. Sólo camino hacia delante y hace sol, la gente está contenta, hay dos personas en una esquina y un gato en un portal. Eso es todo lo que importa,...y las flores.